Para muchos fans de la saga del pequeño mago, el retraso de más de seis meses en el estreno de Harry Potter y el Misterio del Príncipe resultó molesto por inexplicable. Para los mandamases de la Warner, en cambio, se trata de una jugada muy bien planeada para evitar que los personajes de J.K. Rowling se enfrenten a los vampiros muy políticamente correctos de Stephenie Meyer.
Y es que para muchos, Crepúsculo, la primera película basada en el primer libro de la (por ahora) cuadrilogía (traducida a 20 idiomas, con más de 17 millones de ejemplares vendidos), está llamada a tomar el relevo en el favor incondicional de los adolescentes.
Crepúsculo cuenta la historia de amor entre Isabella Swann (una típica adolescente interpretada por la hasta ahora desconocida Kristen Stewart) y un vampiro, Edward Cullen (el carilindo Robert Pattison). Hay que llamar a la tranquilidad de los padres: estamos muy lejos del terreno de Entrevista con el vampiro (Jordan, 1994) donde homosexualidad y pedofilia se colaban en una trama llena de giros hedonistas y sangrientos. No, no: los vampiros de Crepúsculo son estandartes del “Don’t do it” (No lo hagas).
La fe mormona de la señora Meyer se cuela en su narrativa, y contagia al cine de buenas maneras, de modo que cualquier padre de familia puede sentirse seguro con Crepúsculo. Si con Harry Potter hubo que esperar cuatro películas para ver un beso en pantalla, en Crepúsculo no hay mordidas. Edward Cullen proviene de una familia de vampiros buenos que no beben sangre, y la película versará sobre su lucha contra sus instintos para a)no chupar a su novia humana y b)evitar que sea chupada por los vampiros malos (que los hay).
Y no sólo eso: como en toda peli adolescente que se precie de serlo, y desde High School Musical, los vampiros de Crepúsculo, además de practicar la abstinencia, cantan y bailan. Sí, hay un número musical (que los fans del ciclo saben MUY importante). Aunque los números más jugosos vienen en la que será la segunda peli de la saga.
Así que, tranquilos sufridos padres de familia, Crepúsculo sólo es nociva para sus bolsillos, pues con la peli habrá que comprar los 4 libros, el CD de la banda sonora, los muñecos, renovar el dormitorio de la pequeña al estilo “gótico light”…
Twilight (a titularse Crepúsculo en España) se estrena mañana en los Estados Unidos. La preventa ha agotado los boletos para los próximos fines de semana.
Fuente | El Periódico













