Hace nueve años, los hermanos Wachowski digitalizaron un viejo recurso de las películas hongkonesas: el bullet time (o tiempo bala). Mediante 100 cámaras sincronizadas lograron lo que John Woo hacía con una: ralentizar los movimientos más rápidos y violentos, y mostrarlos como una cámara superlenta donde era posible seguir la trayectoria de una bala o presenciar la caída de Nero desde un rascacielos:
El bullet time tomó tal carta de naturalización que cundió por todas partes, del uso al abuso, y prácticamente no hubo tanque hollywoodense en que no se mostrase alguna secuencia bullettimizada. De todas ellas, preferimos esta:
Pues bien, si hacemos caso a una nota de Publico.es, y a los próximos estrenos, los días del bullet time están contados.
Una nueva y más económica tecnología mejora ese efecto con 1.000 frames por segundo, que hacen de un segundo grabado un minuto en pantalla: la cámara Phantom HD.
Utilizada en los dos tanques inminentes (Max Payne y Spirit), la Phantom permite una perspectiva insólita, ya sea de un duelo o de la caída del cabello de una blonda rubia.
En Max Payne (versión en pantalla del videojuego que, ironicamente, uso por primera vez el bullet time) vuelve espectaculares los tiroteos:
Y en The Spirit, la corbata del fantasma nunca estuvo tan viva:
Frank “300″ Miller, el director de la adaptación de The Spirit (el cómic de culto de Will Eisner) define al efecto como “boom vision“.
Recomendamos que se vayan habituando a esta boom vision. En virtud de la inventiva que el cine rompetaquillas de EUA suele poseer, los efectos sonlo único novedosos que les queda para vendernos.
Fuente | Público.es













