La música de Abba, una isla griega perdida en algún lugar del Egeo y la busqueda de un padre biológico son los pilares de la comedia musical “Mamma mia!”, el nuevo film protagonizado por Meryl Streep, Pierce Brosnan y Collin Firth.
Donna (Meryl Streep) es la administradora de un hotel venido a menos en una pintoresca y proletaria isla griega. Vive junto a su hija Sophie quien está planeando su inminente boda a la cual le falta un detalle: un padre que la entregue en el altar. Sucede que para el rol paterno existen tres candidatos ya que cuando Sophie fue concebida, Donna tuvo tres amoríos pasajeros y nunca supo cual de los tres fue quien engendró a su hija. Decidia, Sophie logra invitar a los tres candidatos a la boda, aunque sin consultarlo previamente con su madre. Entre éxitos de los ‘70 y secretos a voces, las idas y vueltas de esta busqueda son las que llevan adelante la historia de este limitado musical.
Si bien las letras de las canciones del grupo sueco suenan coherentes con la história de la película poco tiene que ver el imaginario de los setenta en que fueron creadas con el paisaje griego y contemporaneo donde se ambienta la historia. La tranquilidad del mar y de una isla poco poblada contrastan bastante con las melodías disco de las canciones de Abba.
Pero como si fuera poco mezclar dos universos completamente dispares, la película no solo fracasa visual y estéticamente a la hora de combinar música con imagen sino que se propone como un musical sin baile. Entiendase bien, sí hay algunos planos con varios extras realizando algún sencillo paso de danza (aunque son muy pocos), pero son escasos los momentos en que los protagonistas del film logran esbozar una coreografía lo cual deja entrever que se trata de actores que poco tienen que ver con el género y que por una cuestión de edad (Brosnan y Firth promedian 50 años y Streep está a meses de los 60) no poseen la agilidad propia de un intérprete puro de musicales. Claramente ninguno de ellos es o será un heredero de Gene Kelly, Ginger Rogers o Fred Astaire. Ni siquiera de Liza Minelli.
Inclusive hasta podría destacarse un tono poco definido a lo largo del film: de a momentos ciertos planos donde los pueblerinos del lugar cantan los coros parecen imprimirle un tono de autoparódia a la música de Abba, aunque después podemos encontrarnos con letras completamente romanticas y profundas que contrastan con el tono liviano de algunos segmentos cantados.
Con pocos puntos a favor y varias deudas con el género musical, la pelicula ofrece un pastiche visual en base a un escenario mediterraneo, una combinación de personajes autóctonos y extranjeros y la música de un grupo sueco furor de los ‘70. Un aleph geográfico que poco ayuda a la consideración estética de este poco bailado musical.
Recomendación: si tu busqueda de un musical es de orden purista recomiendo la filmografía de Gene Kelly (tanto como director y como actor), Bob Fosse y Vicente Minelli. Si lo que buscas es algo dentro del género, pero de características más modernas, recomiendo “Hairspray” (en sus dos versiones, la de John Waters de 1988 y la de Adam Shankman de 2007) y ”Moulin Rouge!” de Baz Luhrmann (una lograda adaptación de exitos musicales de todas las épocas al contexto bohemio de Paris a fines del siglo XIX).
Puntuación: 4 de 10
FICHA TÉCNICA
Dirección: Phyllida Lloyd.
Guión: Catherine Johnson.
Elenco: Meryl Streep, Pierce Brosnan, Collin Firth, Stella Skarsgard y Amanda Seyfried.
Origen: Estados Unidos, Reino Unido y Alemania (2008).
Duración: 108 min.













