En un futuro la humanidad y toda forma de vida han desaparecido destruidas por las máquinas. De las ruinas surge un grupo de 9 bellísimos androides de tela, cada uno de ellos nombrado por el número que lleva a la espada y emparentado con un rasgo de la humanidad: la fuerza, la curiosidad, el valor, la fe… Viven asolados por un aterrador androide de hojalata con cráneo de gato, hasta que uno de ellos (el 9 del título) decide oponer resistencia, y el grupo se divide entre la cautela y la lucha. Sin embargo, son marionetas de un plan cuyo objetivo es despertar nuevamente a las bestia que terminó con la vida en la Tierra…

9 (dirigida por Shane Acker) es una de esas películas llamadas a dar un salto adelante en la animación. Su propuesta resalta por una ejecución casi realista de un planeta convertido en un páramo desolador, por una atmósfera sonora impresionante y por un vertiginoso sentido de la acción, al grado de que hay muchos cuadros en los que no se sabe dónde posar la mirada.
9 tiene buena parte de su encanto cimentado en el encuentro de dos texturas diferentes: por una parte, la impresionante animación y la belleza de sus diseños, y por la otra el aire retro del relato sobre estas marionetas que parecen salidas de la tienda de un anticuario.
La mejor escena, sin duda, es el regreso de la Máquina musicalizado con Somewhere over the rainbow, tocada en un tocadiscos con bocina de cuerno. El pasado que se devuelve como un futuro que no supimos inventar mejor.
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