Pasamos por encima de Megan Fox, cuyos atributos venden por sí mismos, y nos decantamos esta semana por una película argentina, con un actor que de tanto filmar en España ya se va sintiendo como propio: Ricardo Darín, quien repite con el director de la exitosa y muy conmovedora El hijo de la novia (2001), Juan José Campanella.

En esta ocasión, Campanella se aleja del tono de sus última películas (comedias agridulces), y elige contar un policial basado en una novela de un escritor bastante popular en Argentina, Eduardo Sacheri, quien adapta su propio libro. La historia versa sobre un burócrata, Benjamín Expósito, que, tras la jubilación, decide meterse a escritor, contando un sórdido caso que llegó a sus manos cuando trabajaba en un juzgado.
En la Argentina de los años previos al ascenso de la última dictadura, Benjamín Expósito recibe el encargo de resolver un atroz crimen: el asesinato y violación de una joven. Un caso cuyas implicaciones que no lo dejarán indemne.
Una cinta oscura y desencantada, sobre los laberintos de la justicia, y las personas indefensas que se pierden en ella.
Imagen | Taquilla Nacional













