Benjamin no representa la edad que tiene: nace como un anciano destruido por la edad, y cada día rejuvenece un poco más. A pesar de su cualidad fantástica, su vida no es diferente a la del resto de los mortales: está condenado, como todos nosotros, a perder a los seres que ama, aunque todo puedo suceder…
El Curioso Caso de Benjamin Button reúne de nuevo a David Fincher y Brad Pitt, tras 13 años del éxito que dio a sus carreras un prestigio indisoluble: Se7en.
Muy lejos del tono sombrío de aquella, pero igualmente pesimista en sus conclusiones, Bejamin Button es un cuento de hadas a la norteamericana, y al igual que Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994), la biografía de Benjamin es un repaso sobre los lugares comúnes de la historia estadounidense del siglo pasado. Al igual que Forrest, Benjamin asiste a las personas que conoce con una sabiduría que es puro sentido común infantil. A diferencia de la película de Zemeckis, las postales históricas están presentadas fuera de la grandilocuencia historicista: la Gran Depresión se muestra como ese momento en que los geriatricos tuvieron que sacar a los ancianos a la calle para que buscaran trabajo y ayudarán con su manutención; la Segunda Guerra Mundial es el marasmo de aburrimiento que sufre la tripulación de un remolcador encargado de limpiar la basura tras las batallas. La película termina con un adiós a la era Bush: un enorme reloj olvidado en un ático que comienza a funcionar cuando las aguas que cubrieron Nueva Orleáns lo alcanzan.
Excesivo en su metraje (casi tres horas), Benjamin Button tiene sus mejores momentos en su última hora, cuando aparece Kate Blanchet como el amor de la infancia de Benjamin, y retoman una relación condenada: mientras ella envejece, él es cada día más joven. Es en este punto, cuando la trama (original de Scott Fitzgerald) se olvida de la trastienda histórica y se centra en el drama humano, en donde la película logra conmover hasta su desolador final, cuando Benjamin se convierte en padre, y debe tomar una terrible decisión.
El curioso caso de Benjamin Button tiene 13 nominaciones a los Oscar, y se estrena en España este viernes, 6 de frebrero, y está en todas las carteleras de América Latina desde el 25 de diciembre pasado.
Imagen | Catholic Youth













