
Algo muy raro pasó en éstos días. Ya que está muy de moda perder derechos de obras que generan millones, (como los del Hobbit por parte de la ya desaparecida New Line), se le agrega la de la Warner Bros que acaba de perder los derechos de Superman.
Jerome Siegel (de Siegel y Shuster, creadores del personaje) vendió los derechos de Superman hace 70 años atrás por la millonaria suma de….130 dolares (supongo que debe de haber sido mucho dinero en aquél entonces).
Algo tambien muy interesante, es que Siegel solo tiene los derechos de algunas partes de la mitología de Superman, el traje, los superpoderes y los malechores, son marca registrada de Detective Comics.
Según un fallo de la corte, en ésta semana los derechos de Superman volvieron totalmente a ser de Jerome Siegel, quien ya comenzó a tomar decisiones sobre qué hacer con el personaje.
Por empezar anunció un proyecto bastante interesante llamado Superman Vs Spider-Man, una lucha entre los dos super heroes con fecha de estreno para el año 2012. Algo más curioso es que están aparentemente contratados tanto Bryan singer y Sam Raimi como co-directores del film, cada uno dirigiendo por separado las escenas que involucren a los personajes que tanto les han dado de comer éstos últimos años (dos de los directores mejores pagos hoy día, ¿acaso sería el film más caro de la historia?).

Acá la cosa se pone más bizarra: Según Siegel, el aspecto de Superman nunca debería de haberse alejado de la imagen que Christopher Reeve nos dejó grabado en nuestras mentes, el único Superman reconocible por todos. Es por eso, que se tiene pensado devolver a la vida a Reeve por medio de la tecnología de captura de movimiento. A cambio, parte de lo recaudado por el film irá como donación a la familia Reeve.
Un capítulo aparte se lo lleva la continuación de Superman Returns que Singer tenía pensado llevar al cine (Man of Steel), y también ese otro proyecto llamado La Liga de la Justicia, que también iba a tener a Superman como protagonista. Los dos quedarán en standby hasta que por algún modo legal puedan destrabar un conflicto, que parece mover el mapa cinematográfico hacia lugares medio extraños.
¿Que les parece la idea de tener a Bryan Singer y a Sam Raimi dirigiendo una misma película?












